Préstamo a corto plazo

Préstamo a corto plazo es una financiación que la empresa recibe y debe devolver en un periodo breve, normalmente dentro del mismo ejercicio. Suele cubrir necesidades operativas: tesorería, compras de stock o pagos a proveedores, cuando no basta el saldo de caja.
Puede tener cuotas periódicas o un pago único al vencimiento. A diferencia de la financiación a largo plazo, está pensada para cubrir desajustes temporales y no grandes inversiones. Los costes del préstamo suelen incluir intereses y comisiones pactadas en el contrato.

Antes de contratar
Confirma el coste total (intereses y comisiones) y el calendario de pagos, y compáralo con tus cobros previstos para evitar tensiones de caja.
Qué debes tener en cuenta en tu contabilidad:
- Se registra como pasivo corriente hasta su cancelación.
- Los intereses y comisiones se reconocen como gasto financiero según se devengan.
- El reembolso puede ser en cuotas o en un único pago; revisa el contrato para saber cómo se liquida.
- Puede exigir garantías o avales, según el riesgo y el importador de fondos.
- Si se renueva o se refinancia cambiando su horizonte, puede reclasificarse entre deuda a corto o largo plazo.
