Pérdida por deterioro

Pérdida por deterioro

Pérdida por deterioro es el gasto que se reconoce cuando el valor recuperable de un activo es menor que su importe en libros. En la práctica significa ajustar el valor contable para reflejar que ya no se espera recuperar su coste completo, ya sea por obsolescencia, daño, caída de precios o riesgo de cobro.

Box illustration

Ejemplo sencillo

Compraste mercancía por 1.000. Si sólo puedes venderla por 700 por obsolescencia, registras una pérdida por deterioro de 300 como gasto y ajustas el valor de las existencias.

El deterioro se registra como gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias y reduce el valor del activo en el balance mediante una corrección valorativa. Si las causas desaparecen, se puede revertir el deterioro hasta el límite del valor que el activo habría tenido sin ese ajuste. No es lo mismo que la amortización, que es un reparto periódico del coste.

Situaciones habituales en las que se registra un deterioro:

  • Existencias: cuando el valor neto realizable es inferior al coste (daño, obsolescencia o precios más bajos).
  • Inmovilizado e intangibles: si el activo rinde menos de lo esperado o su valor de uso/venta baja por cambios en el negocio.
  • Créditos y cuentas a cobrar: estimación de incobrables por riesgo de impago de clientes.