Hipoteca

Hipoteca es un préstamo garantizado con un inmueble. La entidad presta dinero y, a cambio, el inmueble queda como garantía real: si no se pagan las cuotas, el acreedor puede ejecutar la garantía. Las cuotas suelen incluir una parte de capital y otra de intereses.
En un negocio, una hipoteca se usa para comprar un local, nave u oficina. Contablemente, la deuda se registra como pasivo; los intereses son gasto financiero y cada cuota reduce el capital pendiente. Puede ser de tipo fijo (cuotas más estables), variable o mixto (cuotas que pueden cambiar según las condiciones pactadas).
Qué suele incluir una hipoteca:
- Capital prestado y finalidad (por ejemplo, compra de un inmueble).
- Tipo de interés: fijo, variable o mixto.
- Plazo del préstamo y periodicidad de las cuotas.
- Garantía real sobre el inmueble y posibles garantías adicionales.
- Gastos y comisiones asociados a la operación.
- Opciones de amortización anticipada y condiciones de cancelación.

Cómo se compone una cuota
En una cuota típica, parte va a intereses y parte reduce el capital. Al principio suele predominar el interés; con el tiempo, aumenta la porción que amortiza el capital.
