Depósito

Depósito es una cantidad de dinero que un cliente entrega como garantía. No es un cobro por una venta, sino un importe retenido hasta que se cumpla una condición (por ejemplo, devolver un equipo, cumplir un contrato o asegurar una reserva). En contabilidad se registra como un pasivo, no como ingreso.
Cuando el depósito se usa para pagar parte del precio, deja de ser garantía y pasa a ser un cobro por la operación. En ese momento puede requerir factura y se reconoce como ingreso. Si se devuelve al cliente, simplemente se cancela sin afectar a ventas.
Diferencias habituales que conviene distinguir:
- Depósito en garantía: se mantiene aparte y se devuelve si se cumple lo pactado; en general no genera IVA mientras siga siendo garantía.
- Anticipo o pago a cuenta: es un adelanto del precio; suele requerir factura y se imputa a la venta.
- Envases en depósito: embalajes retornables (cajas, botellas, palés) dejados en garantía; si no se devuelven, se facturan.

Ejemplo sencillo
Deja por escrito en contrato o pedido el motivo del depósito, cuándo se devuelve y en qué casos se aplica al precio. Indica también cómo se documentará (recibo, factura de anticipo o regularización) para evitar malentendidos.

Consejo práctico
