Costes variables

Los costes variables son gastos que suben o bajan según tus ventas o producción. Cuanto más vendes, más aparecen; si no vendes, no los tienes o son mínimos. Se miran por unidad y ayudan a fijar precios y a calcular cuánto debes vender para cubrir gastos.

Ejemplo sencillo
Si vendes camisetas, la tela, las etiquetas, el embalaje y la comisión por cada venta de la plataforma son costes variables; el alquiler del taller no lo es.
Se diferencian de los costes fijos, que pagas aunque no haya ventas. Existen también costes mixtos, con una parte fija y otra variable. En la práctica, el precio debe cubrir el coste variable por unidad y aportar margen para los fijos y el beneficio.
Ejemplos frecuentes en pequeños negocios:
- Materias primas y componentes por unidad.
- Embalajes y materiales de envío por pedido.
- Comisiones por venta (marketplace, TPV, pasarela de pago) por transacción.
- Transporte o mensajería facturado por bulto o pedido.
- Subcontrataciones pagadas por unidad o por horas directas de servicio.
- Royalties o licencias ligados a unidades vendidas.
Para gestionarlos, sepáralos en tu contabilidad y calcula el coste variable por unidad. Revisa si tus proveedores ofrecen escalados o mínimos que cambian tu coste real y controla cómo varían por canal de venta o por temporada.

Consejo práctico
Precio por unidad − costes variables por unidad = margen para cubrir fijos y beneficio. Comprueba este margen antes de aceptar descuentos.
Con nosotros puedes facturar completamente a cualquier persona.Crear factura

