Costes fijos

Costes fijos son gastos que se mantienen estables en un periodo, aunque vendas más o menos. No dependen directamente del volumen de ventas en el corto plazo y se pagan para tener el negocio en marcha.

Ejemplo sencillo
El alquiler del local y una cuota mensual de software se pagan aunque no haya ventas. En cambio, la compra de material para producir varía según los pedidos y no sería un coste fijo.
Se diferencian de los costes variables, que suben o bajan según la actividad. Distinguir ambos ayuda a calcular el punto de equilibrio y a fijar precios y márgenes con cabeza.
Ejemplos habituales de costes fijos en un pequeño negocio:
- Alquiler del local u oficina.
- Sueldos fijos del personal administrativo o de gestión.
- Seguros y licencias periódicas.
- Cuotas de software y servicios (teléfono, internet).
- Amortización de maquinaria o equipos.
